El Club Lanús homenajeó a Ramón Cabrero imponiendo su nombre en la calle interna del Polideportivo de Arias y Guidi, en un acto organizado por el departamento de Relaciones Públicas. “Cuando veo lo que el club crece todos los días me siento muy feliz”, expresó el DT campeón con Lanús en 2007.
El Club Atlético Lanús, por intermedio de su departamento de Relaciones Públicas, le brindó a su prócer un homenaje completamente merecido al instaurar el nombre de “Pasaje Ramón Cabrero” a la calle interna del Complejo Polideportivo “Lorenzo D’Ángelo”, en un solemne acto realizado ayer con la presencia del mismo Ramonín, su familia y amigos, el presidente Nicolás Russo y autoridades del club.
La realidad marca que Ramón Cabrero, nacido el 11 de noviembre de 1947 en Santander, España, tiene el corazón bien Granate por adopción, ya que llegó al club con 14 años para jugar en la Octava División, diez años después de su arribo a la Argentina. Desde su debut en Primera en 1965, con el equipo de los Albañiles, se desempeñó como volante central y por la derecha. En la década de 1970 tuvo un paso por Newell’s y luego volvió a su país natal para jugar en el Atlético de Madrid, Elche y Mallorca.
Como director técnico se distinguió en el ascenso en los inicios de su carrera en equipos como Sportivo Italiano (logró el ascenso a Primera A en 1986), Deportivo Maipú de Mendoza, Central Córdoba de Santiago del Estero, Colón, Los Andes y Lanús. En noviembre de 2005 tomó las riendas del equipo Granate y logró el subcampeonato en su primer torneo completo, el Clausura 2006. Y en 2007 fue el artífice de la consagración en el Apertura, sin dudas la gesta más gloriosa de su historia en el club.
El presidente Nicolás Russo fue el encargado de abrir la ceremonia. “Todos saben lo que significa Ramón para nosotros. Más allá de todo lo que podamos hacer en el club, Ramón tiene el mejor afecto de todos los ciudadanos de Lanús. Lo celebran cada vez que pasa en la calle, lo paran para pedirle autógrafos y siempre tuvo el reconocimiento de la gente, algo que creo que es lo máximo que cualquier ser humano puede tener”, expresó.
El máximo dirigente del Grana destacó su tarea actual como manager en las divisiones Inferiores y remarcoó que “para nosotros, tenerlo dentro del club es muy importante, no sólo como técnico sino como persona, porque es un hombre de consulta para la dirigencia”. Y agregó: “Cuando fui a contratar al nuevo cuerpo técnico, le dije que hablaran con él porque conoce muy bien este club y el sentimiento de sus hinchas. Y hoy siempre es consultado por ellos, cosa que nos pone muy felices porque están bien aconsejados”.
Russo comentó cómo sucedió la vuelta de Cabrero a la dirección técnica de Lanús en 2005, aquella que lo coronó dos años después: “Nosotros veíamos una falencia que teníamos, que era que había un muy buen trabajo en Fútbol Amateur pero que no se reflejaba en Primera. Y no encontrábamos a la persona indicada para completar este proyecto. Un día me avisan que Ramón quería volver a dirigir, y tuvimos una charla en donde le planteábamos lo que queríamos. Casi a los dos años, después de empezar con la Cuarta y ver los jugadores que teníamos en Inferiores, tomó el mando de la Primera”. Y cerró con lo que para él fue un logro muy importante para Lanús: “Ramón ha encabezado el hecho de que los jugadores tengan sentido de pertenencia con el Club y que lo quieran de verdad”.

Luego fue el turno para que el homenajeado tome la palabra. Con la humildad que lo caracteriza, el DT campeón en 2007 dijo: “No soy de ponerme nervioso, pero hoy sí. Siempre digo que el club me da mucho más de lo que yo le dí, pero esto es demasiado para mí”. Y añadió: “Normalmente, decía que el haber salido campeón era lo más lindo que me había pasado. Esto también está a esa altura. Les agradezco a todos, acá hay mucha gente amiga que conozco desde los 4 años”.
Por último, y ya visiblemente emocionado, afirmó: “El cariño que me da la gente en la calle, como lo vivo todos los días, es mucho más grande de lo que yo le he dado al club. Y cuando veo lo que el club crece todos los días me siento muy feliz”.