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Lanús hizo su trabajo en Misiones
05.09.2015

Lanús hizo su trabajo en Misiones

El Granate se impuso por 3-1 ante Crucero del Norte, que se dedicó a la pierna fuerte sin descanso. Estelar actuación del Pampu González, autor de un doblete.

La seguidilla comenzó bien para Lanús. El Granate inició en Garupá lo que esperamos sea una próspera serie de partidos en los tres frentes abiertos ahora mismo. Una victoria 3-1 importantísima ante Crucero del Norte, que demostró excesiva vehemencia y rudeza y notables deficiencias técnico-tácticas en el desarrollo del encuentro.

Tiempo le tomó al equipo de Guillermo acomodarse en la grama bahiana de Misiones. En primera instancia, por la condición tan particular del césped, mucho más alto y espeso que en otras canchas de la máxima categoría. Luego, por el once alternativo que presentó el entrenador contemplando los trascendentales juegos que se aproximan (frente a Vélez, Banfield y Belgrano, en Copa Argentina, torneo y Sudamericana, respectivamente).

El sector defensivo fue el que más tardo en hacer pie. De los habituales titulares, solo permaneció Diego Braghieri. Pese a que los marcadores de punta no sufrieron en demasía, Facundo Monteseirín tardó en entrar en juego y cometió un penal en la infancia del compromiso. El Mono Monetti desvió el disparo desde el punto fatídico, pero Cólzera empañó su buena reacción al convertir en el rebote. Ésta fue una herida que el Grana rápidamente subsanó por intermedio de un enorme Pampu González y una capacidad de reacción digna de aplaudir.

Con sangre pura de centrodelantero, González se transformó en una bestia voraz dentro del área de Germán Caffa. Un cabezazo letal y una maniobra que hizo recordar a los mejores años de José Sand (por algo al ariete canterazo, también, le dicen Pepe) colocaron al cuadro del Sur en ventaja. En la misma sintonía que el hombre de Lamarque emergieron Di Renzo, Nicolás Aguirre y Castellani, quien en la etapa final debió abandonar el rectángulo por un fuerte golpe.

Crucero pocas veces pudo inquietar la valla de Lanús. La diferencia de jerarquía fue notoria y clara. Tanto en la formación titular como en el banco de suplentes, donde estaba la llave para sentenciar el marcador, gracias a un siempre formidable Lautaro Acosta.

Queda el sinsabor por la rispidez con la que el elenco de Sebastián Rambert jugó el cotejo en Santa Inés. Posiblemente, una combinación de falencias técnicas y algo de mala intención desembocaron en este resultado. El Granate debe seguir avanzando. Un cuarto de este pequeño objetivo está cumplido, aunque restan tres paradas bravísimas por recorrer y buscará seguir demostrando.

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