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Lanús, toro en su propio rodeo
01.09.2015

Lanús, toro en su propio rodeo

El Granate derrotó 1-0 a Nueva Chicago, con gol de Nicolás Aguirre de penal. Los hombres de Guillermo Barros Schelotto volvieron a sonreír en el torneo de Primera luego de cuatro partidos.

Lanús construyó un triunfo necesario y especial. Necesario porque puede ser el punto de partida para recuperar terreno en el Campeonato de Primera División y acercarse a la Liguilla Pre-Libertadores. Y especial porque fue el primero en el certamen luego de la pérdida irreparable de Diego Barisone, quien sigue alumbrando el camino del Grana desde el paraíso.

El resultado arroja una diferencia exigua: 1-0 contra Nueva Chicago, un rival que llegó a La Fortaleza con el ánimo renovado (arrastraba dos victorias consecutivas) pero con la presión de seguir en racha. El cuadro de Guillermo Barros Schelotto, sin ser un ballet, tocó la puerta de Tauber en 10 ocasiones durante los primeros 45’. En la etapa final, sin embargo, pudo quebrar la igualdad.

Román Martínez, nuevamente, se erigió en el fino y astuto titiritero del Granate. Con su conducción dentro del rectángulo, el dueño de casa mostró buenas maniobras colectivas en campo contrario. Pero no solo destacó el ex hombre de Tigre y Estudiantes de La Plata, sino también el Pampu González, Lautaro Acosta y Nicolás Aguirre, autor del único gol a través de un penal.

Chicago, pese a que buscó inquietar, se chocó contra sus propias falencias. Damián Lemos quiso plantar bandera en el mediocampo pero no pudo contra Matías Fritzler, quien otra vez demostró ser un patrón de estancia excepcional. Apenas dos chances claras disfrutó el elenco de Mataderos: al inicio del partido, Aguirre debió despejar un venenoso balón al corner; en la agonía del compromiso, Mauricio Carrasco estuvo frente a frente con Monetti (promediando el segundo periodo reemplazó a Ibáñez, sentido) pero frustró su grito con un pálido remate.

Otra apostilla positiva corresponde al regreso del Flaco Leto a La Fortaleza. Ya había sumado minutos contra Huracán y Belgrano, pero aún faltaba ese retorno al estadio de Arias y Guidi, donde tanta magia supo repartir. Su ingreso fue auspicioso: entregó retazos de su inmaculado talento y participó de manera notable en ataque junto al Laucha y Sergio González.

Los hombres de Guillermo volvieron a sonreír. El entrenador bien lo sabe: el objetivo consiste en luchar por un sitio en la próxima Copa Libertadores. El caudal de fútbol todavía no es intenso, pero alegrías como estas ayudan a apuntalar el ánimo y a soñar mejor.

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